REPORTAJES URBANOS, VALORES Y TALENTOS HUMANOS, DESTREZA DE LA CIUDAD

7/6/18

La Casa Yagé

(Banisteriopsis caapi y la Psychotria viridis)
“el poder y la luz”
kurikinga
Abandono la jauría de la ciudad. En mi presiento que la vida cambia, atrás quedan las estrechas calles cogestionadas de mal humor. Las vestimentas etiquetadas, rutas trazadas en el pavimento, el semáforo hace un alto.

Mi vida de imprevistos y azares me condujo a un rincón insólito en la selva ecuatoriana, cercano a Lago Agrio, sobre las serenas aguas del río Aguarico, que se desliza a kilómetros de la civilización, en donde el ronquido de los automotores se enmudece. De repente, abandono mi piel citadina, modifico mi condición, ahora soy hoja, tronco embellecido por los tiempos. Sobre las apacibles aguas, parado sobre una canoa angosta y ágil, nuestros nuevos amigos nos dan la bienvenida, llegan con la corriente como un recuerdo de otros tiempos con amplias sonrisas, nos invitan a estar. Valerio, el nombre del hombre ave. Héctor, su acompañante, de manera más tímida, nos invita un tabaco. Su piel está tatuada con el espíritu de un jaguar.
                                                        Valerio

Miro en los ojos de los que nos acogen una placidez que no se reconoce en las ciudades. En su presencia se vislumbra a la selva, un proceder sereno, un saber de milenios. Hombres de miradas labradas en tierra y barro, en lo alto de la enramada, un mono hace quebrar una rama, el silbido de las hojas y la presencia de una decena de aves, una sinfonía natural, que canta al alma, en un compás que realza las sensaciones
                            
 
                                                       Héctor 
                          
La frondosidad de hojas y troncos milenarios abraza mi andar. Marcho en firme abriendo camino en la selva, en su fragilidad e impotencia, donde los hombres agujerean trechos de muerte y desolación, parajes recónditos que son violados con avaricia. En los jardines naturales, habitan allí unos hombres de costumbres y antigüedades, que reflexionan junto a la naturaleza, La comunidad COFAN de Dureno, que se ve amenazada en sus costumbres por la contaminación de las petroleras y la deforestación, nacionalidad en la que apenas quedan ochocientos miembros.
La mirada se confunde entre el laberinto de árboles, el camino se borra a medida que se avanza. En un claro que se abre entre la maleza espesa y verde, se divisa un refugio. Nos aproximamos a una choza, un hábitat que guarda un ensueño. Habito este edén.
 
En ese lugar sagrado y privado, estancia del espíritu de una raíz, que es venerada y guarda un secreto, uno distinto para cada hombre. Nuestro destino era conocer la visión que el bejuco del Ayahuasca nos revelaría. Nuestros acompañantes, Valerio y Héctor, son dos chamanes COFAN, nos han invitado a la morada de sus ancestros, que incluye a personas, animales y espíritus. Ellos visten con pieles del jaguar o de una anaconda, decoran sus visiones con plumas coloridas de guacamayo y en sus cantos imitan los sonidos del bosque.
“La ayahuasca es un bejuco leñoso de largos tallos sarmentosos de unos 3 mm de diámetro,con entrenudos bastante distanciados.”
Previamente, nuestros anfitriones raspan la corteza de ayahuasca y en pedazos pequeños los ponen a hervir en una olla calentada a las brasas de troncos secos, junto a otras plantas. Nos indican que a partir de ahora, nosotros entramos a un ritual de sueño y que visitaremos un mundo espiritual, el chaman prepara una bebida que denomina yagé. Es la esencia de la visión, la viña del alma, la planta medicinal más enigmática de la región de la Amazonía. La preparación de la bebida se inicia a tempranas horas de la mañana, mientras se cocina el extracto, que debe adquirir un color café oscuro de sabor amargo. Los chamanes nos invitan a beber un té de guayusa para limpiar nuestro organismo antes de iniciar el ritual, debemos esperar que la noche caiga sobre el bosque para iniciar el ceremonial, mientras tanto, Valerio, delimita con humo y rezos el lugar donde tendrá lugar la posesión. Nos deja en claro que no podemos salirnos de este lindero invisible que ha marcado con el humo. Dice que estaremos a salvo de los espíritus que habitan el bosque, nos advierte también que quizás sintamos un malestar físico al experimentar el yagé y que no debemos asustarnos por la borrachera de la bebida. Las horas transcurren y el líquido se va poniendo tan espeso como el cielo, que abandona su claridad.
                           

“Se corta el bejuco de unos 25 cm. de largo, lo contunde, lo deja macerar en aguas unas horas y luego echa la corteza al agua a punto de ebullición, además agrega al recipiente dos o tres plantas más.”
Los chamanes, Valerio y Héctor, empiezan sus preparativos. Con el achiote recién cosechado, dibujan en sus rostros diseños que definen su personalidad, Valerio el hombre ave, se acomoda en un tronco caído y mirándose en un espejo, raya su rostro con líneas rojas muy intensas, la pintura facial es muy importante para ellos antes de encaminarse al mundo de los espíritus, para protegerse y para personificar su animal. Héctor, a su vez, asume su estado de jaguar, cada cual llega a su animal por medio de visiones, Héctor, decora su pecho con semillas, y Valerio con una corona de plumas. La transformación está lista. El cielo ha oscurecido, nos sentamos junto al fuego y con cantos se inicia el ritual.
La bebida del yagé es interpretada como una medicina mágica que libera y sana el cuerpo, como también cura el espíritu de quien se sirve. Una lucidez profunda que hipnotiza, que lleva a meditar en cada gozo, en cada sufrimiento en cada dolencia que uno ha causado. Una euforia de sentimientos que se escapan del subconsciente, momentos olvidados, palabras no dichas, las enfermedades del YO invisible que trastornan. En un cuenco se sirve la bebida, primero Valerio, luego Héctor, hasta que llega a mis manos, con gran recelo y honesto respeto bebo un líquido amargo, que raspa mi garganta y cae pesado en mi estómago, me siento a un costado de la fogata y aguardo.
Los cantos de mis anfitriones se dejan escuchar por todo el bosque, una melodía que es un homenaje a la humildad, al misterio, voces que se confunden en mi interior con los sonidos de los grillos, el bosque empieza a cobrar vida, detrás de la espesura de las hojas, un llamado. En un claro del bosque, en medio de una espesura oscuridad arriba en el infinito cielo, las estrellas, como nunca antes vistas, millares se parpadean y se dibujan en contornos y leyendas. Estrellas fugaces que dejan una estela de años detrás de sí. Al revés de mis párpados creo haber visto más de diez.
 
Muchos pasajes de mi vida empiezan abordarme, recuerdo que escuchaba mi voz de niño, de adolescente, de adulto, mis temores, mis iras, mi amor pacifico. Cada engendro de mis yoes se hacía presente, y recordaba a cada persona que quizás lastime, o haya olvidado, todos ellos estaban acompañándome para corregirme en mi conciencia. Mis sentidos están despiertos a los sonidos del bosque, en la oscuridad alcanzo a ver una presencia humana, detenida detrás de los arbustos, que nos observa, hasta que avanza y sale de la maleza, era otro chaman que venia a unirse al ensueño.
Escucho como mis amigos ríen de manera estruendosa, carcajadas y diálogos indescifrables, logro interpretar algo en sus gestos. La noche avanza y mis compañeros de ceremonia se hacen más bulliciosos junto a la fogata, mis pasos se alejan hacia el límite invisible del humo y se detienen. He dejado mi piel y ahora soy venado, mis manos tienen un brillo azulado, enseguida mi estómago se descompone. El canto que llega desde el fuego me propone una danza, lenguas de brasa que se levantan al cielo, me aproximo a los chamanes que me recuerdan a mis amigos también borrachos pero de licor en cualquier esquina de la ciudad, siendo camaradas; chismes e historietas. 
Me percato que la olla esta casi vacía y que ellos han bebido y entonado el yagé durante horas. El cielo empieza esclarecer. El sueño no se ha hecho presente, tengo una lucidez que me espanta, el bosque vuelve a su calma, las aves y su ruiseñor. Me recuesto sobre el pasto, mi cuerpo se hunde en la tierra, floto y me escapo por los aires, aterrizo en momentos pasados, retomo el vuelo, y me confundo con diálogos que dejaron de existir hace mucho, pero que los escucho en el presente como si fuesen aún reales. Rostros que avanzan detrás de mis párpados, y me respiran a la cara. El aliento de mi embriaguez es mi espejo. Me despierto al calor de los rayos de sol que curten mi rostro, el pasto húmedo a mi espalda esta frío. Me encuentro lejos de la fogata, aislado en el bosque. Camino hacia la choza y encuentro a mis amigos con sus rostros iluminados. La olla del cocimiento vacía, recuerdo haber visto un venado detenerse delante de mi, pude ver su ojo observándome. La conciencia aturdida está despejada, y conciente de que el sueño aun se continua.

  “Ayahuasca viene del lenguaje Quechua que significa "vid de los antepasados"  o "vid de los muertos" o " vid de las almas ". AYA en Quechua "Espíritu" "antepasado" "persona muerta" HUASCA en Quechua "vid". 
                                             

6/24/18

La Historia de un MIMO


                             Texto: Juan Sánchez
Hablar de mi es difícil, así que intentaré contar ciertos momentos que me inclinaron a hacer del actuar mi vida. Personalmente me considero ciudadano del mundo, un obrero, un obrero del cuerpo, de la expresión, de la comunicación, del sentir, del vivir y del convivir. Un teatrero esta siempre en medio del frenesí de la vida, de la loca vida que escogió llevar, la irreverencia para enfrentar al mundo, para hacerlo pensar.


GATEANDO EN RETABLO

Mi hermano, Pablo Sánchez, participaba en grupos de teatro, estaba muy metido en el mundillo de los actores, aparte de ser músico (guitarra, quena, percusión), era titiritero (Grupo Tilintintero), actor (Grupo Huevos Revueltos). Una noche fuimos a la mitad del mundo para un festival de danza pero nadie quería lanzarse primero al escenario, no había mucho tiempo, tomó su guitarra, “voy primero, para empezar con esto”, se lanzó y abrió el festival. Nos quedamos por casi dos o tres horas. Esa decisión, fuerza y determinación fueron importantes desde ese momento para mí, el lanzarse y dejarse caer en la emoción del enfrentar al público lo llevo desde ese momento guardado en mi mente. Compartí muchas vivencias con él, salidas, excursiones, cursos vacacionales, elaboración de títeres, las primeras clases de guitarra, juegos, llegadas, peleas, moretones, costras, mordidas, mascotas… fue él quien vivía en medio de ese mundo hermoso de trapos y tereques; que fue el primer referente de teatro y música que tuve, que guardo con cariño, me estaba llevando como auto sin frenos en cualquiera de las cuestas empinadas de mi Quito.

Todos los sábados y domingos mi padre trabajaba rentando los botes del parque “la Alameda”. Bajaba a visitar a mi papá, de paso a remar en los botes. En el parque encontré a “Trompetita”, payaso de la calle de nombre Jesús que hacia varios números cómicos, lo veía casi todos los fines de semana, aprendí sus rutinas. Posteriormente sus rutinas las haría en el cierre de campamento vacacional para todo el grupo de niñas y niños a la edad de 10 años en un ruedo.


Desarrolle un buen habito de lectura gracias a madre que lee la biblia al derecho y al revés, también la lei hasta los 14 años… y predicaba…

Mientras predicaba, vi los ruedos y el trabajo de Carlos Michelena, Milton Araujo, al Manches y al Chaquis actuando, me pasaba horas viendo y horas en casa reconstruyendo las escenas… las hacia para mi mamá y papá… me llamaba la calle.

     

LA PUBERTAD DEL RUEDO

A los 15 años participando en una marcha contra la represión y el abuso de autoridad, apareció un tipo en zancos que parecía volar, por que era eso, volar, vestido de pájaro con alas y todo… volé a casa, en el patio habían unas mesas viejas de un restaurante que tuvo mi hermana que se fue a la quiebra, tome un par de patas, las corte, puse correas y me subí al Itchimbia y a caerse se ha dicho. Entré en un taller de zancos dictado por el “Bola” teatrero viejo de la facultad de artes, su técnica estaba basada en juegos teatrales, aplicada a movimiento en zancos… mas lo que venia practicando solo, me ayudo mucho… después de esto recordaría que el pájaro que vi en aquella marcha por los hermanos Restrepo era el “Bola”.

En ese tiempo también conocí a mis amigos hasta hoy “Cuico, Pato, Cejota, Arch” estábamos todos en grupo de animación cultural “Quiteñísimo”, dentro de este grupo todos zanqueábamos, aprendíamos leyendas e historias sobre Quito, personajes y personas con reputación de quiteños, mucho sobre la ciudad… fue que para una presentación de el grupo que en la casa del Arch coci el primer traje, diseñado y elaborado de sabanas viejas, una cubrecama, y una mitad de cobijas… que divertido suena eso, pero fue una experiencia que funcionaria para lo que seguía. Luego formamos la agrupación “Sol de Media Noche”, los primeros trajes que elaboraría serian para esta agrupación de amigos en una campaña política.

                        
                        
                        
                     
El Cuico, Arch y Cejota realizaron taller con “Eclipse Solar” así conocí de cerca el trabajo del Manches y el Chaquis que siempre los vi en el parque y las plazas, mis amigos aprendieron mucho de la calle. Yo entré a la ACJ donde tomé un taller de animación y recreación, conocí a “Walo” su “triquitras”, el uso de la guitarra como instrumento para la recreación. Formamos una caravana de recreación y animación llamada “la Familia Sapo” con ellos viajamos por localidades de la sierra llevando juegos a la gente en medio de ninguna parte. Aprendí un montón de cosas que uso hasta hoy dentro de mi espectáculo… juegos de atención, dinámicas, competencias y organización de colonias vacacionales. El reencuentro con la guitarra y los títeres.

                                          
              


CAMINANTE SIN PALABRAS

Fue en este tiempo hermoso de los Perros Callejeros, de los Pregoneros de Quito (que eran los Eclipse Solar), el Enano Araujo, el Sol de Media Noche, que apareció en medio de la plaza del Teatro, un MIMO, de nombre José Luis Velandia, nos sorprendió ver un bufón que imitaba exacto el movimiento de la forma de caminar de cada persona. Nos acercamos con toda la tropa menos los perros que siempre han estado alejados, conocimos al “Mimo Peatón”. Colombiano que llevaba tiempo viajando con su personaje y que había llegado a Quito por que le habían referido de esta ciudad y su gente, se quedo 8 años enamorado de esta ciudad, la guerreó durísimo, de jueves a domingo. Los domingos en la plaza grande, en el espacio que él abrió para su trabajo, lo encontraba. Lo veía mucho, lo estudiaba, me sorprendía esa capacidad de improvisar en segundos la forma de caminar de una y otra persona. Al terminar de trabajar decía: “Que mas Juanito, espere allí, para irnos a tomar una gaseosa”. Luego entrabamos a la cafetería que esta en la parte baja de la Catedral Metropolitana, pedía dos Colitas, conversábamos de la plaza y del resto de los amigos callejeros, las broncas de cada uno, luego nos despediamos.


ESCABROSOS LABERINTOS DE LA RESPONSABILIDAD

En 1999 la Empresa del Centro Histórico organizo un proyecto de recuperación de los bienes inmuebles del centro histórico contrató una empresa para dictar una capacitación de animación sociocultural la misma duró 4 meses, el proyecto se extendería por 2 años… al mismo tiempo el “Sol de Media Noche” desapareció, también surgió la propuesta de liderar un grupo de jóvenes en la ACJ de Portoviejo, la propuesta fue hecha para que el Cejota y yo coordinemos y capacitemos en teatro, zancos y recreación a la caravana en la ciudad de Portoviejo en Manabí, lo decidimos y fuimos para la costa… llegamos a dirigir y formar a la gente dela caravana. Para complementar el proceso la ACJ contrato a Raymundo Zambrano viejo cuentero popular y teatrero de Manabí, nos conto por horas cuentos populares de la cultura manabita nos tenia sentados a su alrededor como el abuelito a los nietos en una noche de apagón... de allí es que este personaje de contador de cuentos que muestro nace, de esa capacitación de esa experiencia y de esa convivencia.

Como la ciudad esta cerca de la playa, los fines de semana nos íbamos a Manta a nadar y ver el mar, una tarde vimos dos hippies jugando malabares en el malecón, eran la Cata y el Jimmy, hicimos amistad y de allí que todo lo que se en malabares me lo enseñó el Jimmy y lo de swing me lo enseño la Cata… en un taller que tome al volver a Quito y reencontrarme con ellos.
Después de esto entre a trabajar en bares… en la zona… mucho tiempo de perdición.

En el camino encontré a “Damawi y Granito” con quienes formaríamos la agrupación “Cirquito” ensayábamos tres horas al día en malabares, acrobacia, acrobalance, diábolo, golo, desarrollamos un performance , luego con este espectáculo participaríamos en el encuentro de teatro “Artes en Escena” de la facultad de Artes, a posteriori realizaríamos un viaje a Cuenca con “El hombre Orquesta” y daríamos espectáculo de calle en el parque de la Madre, por la celebración de las fiestas de Cuenca en el 2002.

Luego de esto me casé, mi brújula empezó a dar vueltas, de teatrero pase a ser vendedor de SMG corporación claro que no vendí nada y la jermu se venía encima, fui de nuevo barman no aguante mucho, fui cuidador de carros, problemas con el suegro, bueno no todo estaba mal, los muchachos, estaban reuniéndose para hacer música varios días a la semana en casa del Cejota, y me llamaron a cantar en la banda. De nuevo el Cuico, el Cejota, El Arch… ¡de una! conteste… tocamos durante 2 años en bares, en huecas, en casas, en dos festivales y la casa del obrero. El nombre que nos llevo por esos lugares fue SKACHEYBACHE, conocí a un gerente muy bueno en el casino en que trabajé dos años después de que me divorcie renuncié por que el “HENRY” me tenía hasta los huevos. Y la verdad quería otra cosa de la vida, extrañaba los momentos vividos en escenarios, ruedos, semáforos y calles.

Durante esos dos años vivi con mi pana el Cuico en la Tola, al renunciar yo el también lo hizo, con la liquidación pusimos una pizzería en sociedad con el Cuico, no funcionó mucho tiempo.
Un día en el restaurante que almorzábamos en la Tola nos encontramos con el MIMO nos dijo que se iba de viaje a “Colombia a visitar a la familia”, a su hija que no veía hace mucho, que estaba por viajar en esa semana o la siguiente. Luego de eso ya no nos vimos, supuse que viajó, nos encontramos a las tres semanas en el “Malas Compañías” una hueca a la que caíamos con los amigos y bohemios:

¡Que más mimo!
¡Hola Juanito! ¿todo bien o qué?
Si brother, ¿No qué iba a la tierrita?
Ya fui y volví, ¡acá están mis amigos, mi familia, mi gente y mi plaza!
Noche larga de recuerdos y canelas…
Ultima noche que vi al mimo
Después unas dos semanas por septiembre del 2007 en la plaza del teatro nos aborda otro de los personajes que ha visto a la plaza y todos sus integrantes, “El Diablito” (BOLERO) nos hace la conversa para contarnos que “el mimo peatón se ha muerto, le ha pisado un carro en Guamaní”. La verdad no creímos la noticia así que buscamos a los otros de la plaza, nos encontramos con el “Washo” integrante del Eclipse, quien confirmo la mala nueva, el mimo fue a imitar el caminado a San Pedro. ¡Compañero nos veremos actuando para las estrellas.

 
Cuico decidió trabajar para KFC de nuevo y se marcha para Ibarra… yo decido volver al teatro, a la calle, a la bronca. Trabajaré luego como mesero 2 meses y reencontraré a varios amigos que no veía hace mucho, reencontré a “Pichoski” que no lo veía desde el festival Artes en Escena. Al “Baqueta” a quien lo vi por última vez en el bajo mundo del “Limbo”, bar de mala muerte que visitábamos con frecuencia.
Entre en el taller de Clown que dictaba Guido Navarro. Investigaciones sobre teatro, conocí “la locura” desde otra mirada. No experimente lo que el Guido llama “la muestra de Clown”. Ese enfrentar al público de un clown naciente… mis agradecimientos por la técnica que aprendí me sirvió mucho. Termine mi proceso… lo de la muestra bueno cada semana me muestro a gente que no va al teatro a pagar su entrada, que esta ahí fuera luchando día a día.



Considero que el teatro se hace, se deshace, se transforma, se estudia, se mescla, siempre esta en movimiento, en un laboratorio constante nuevos elementos y performances, el actor jamás estará totalmente formado, siempre experimenta nuevas sensaciones, nuevos retos. Son procesos de aprendizaje que se cumplen disciplinadamente, exigencias propias que funcionan de motor para mantenerse en pie… todo lo que he aprendido durante este tiempo, todo lo citado da fe delo que hoy muestro como un experimento, como algo que sigo dando vida cada vez que entro en la locura trabajo en las fiestas infantiles de fin de semana que me dan de comer, los domingos que voy a la plaza ha hacer calle, y la semana que hago planificaciones, ensayos, escenas mentales. El dinero que gano lo hago con dignidad y humildad, haciendo que la gente por segundos o minutos se olviden de pensar en el trabajo o preocupaciones de otras índoles, que se rían un momento al sentirse identificados con mi clown en una fiesta o con mi bufón en la calle… eso es lo que entrego a la gente que me ve por moneditas… mi cuerpo, mi ser, mi espíritu.


El sueño no se termina aquí… aquí comienza, esta es una parte del camino que me toco a mi, pero yo no me quiero quedar con todo eso ahora… es el momento de enseñar… eso es que voy a hacer con el Laboratorio Experimental de Teatro Gestual en Espacios no Convencionales “Do Pingüe Terapia Festiva”.

Ahora el personaje “Mimo Peatón” está en la memoria colectiva de la gente del centro histórico, “ESE PAYASO ES”, su rutina no ha muerto, su arte no murió, es parte del laboratorio de “Do Pingüe Terapia Festiva”. y tenemos mas cosas maquinadas para realizarlas.



SALUDOS PARA TODOS ESOS ACTORES POPULARES

A ELLOS MI RECONOCIMIENTO, MI FUERZA,MI ALIENTO PARA SEGUIR LUCHANDO POR ABRIR LOS ESPACIOS QUE PERTENECERAN SIEMPRE AL PUEBLO, EL ARTE ES POPULAR NACIDA DELPUEBLO Y PARA EL PUEBLO

MAESTRO. CARLOS MICHELENA (EL MICHE)
MAESTRO. MILTON ARAUJO (EL ENANO)
MAESTRO. BOLA (BOLA)
TAITA. MARCELO BAEZ (MANCHES)
TAITA. ISMAEL CHAQUINGA (CHAQUIS)
TAITA. WALTER CARRILLO (WALO)
TAITA. JAIME GUEVARA (EL CHAMO)
TAITAS. PERROS CALLEJEROS (FABIAN, HECTOR, CIRO)
COMPAS. DIEGO AVILES (EL CUICO), CHRISTIAN ERAZO (CEJOTA) Y LENIN TINAJERO (ARCH)
COMPA. DANIEL BADILLO (BAQUETA),
COMPAS. CIRQUITO DANY JUMBO (DAMAWI) PABLITO (GRANITO)
COMPAS. CIRCÓTICOS JHASIM, BENJAMIN, MENDIETA
COMPA. MIGUEL ANGEL BARRIONUEVO (PICHOSKI)
COMPA. “DIABLITO”
COMPA. MAURICIO (MANICHO, LA VACA LOCA)
COMPAS.RICCHARY (JAIME Y EL PATOJO)
COMPA. JESUS (TROMPETITA)
COMPAS. JUGLARES DEL SOL


Desde el ombligo del mundo, donde siempre he estado mando un abrazo a todos aquellos que se sienten identificados con la locura de vivir, fuerzas y ánimos compañeros que la libertad tiene nombre…


ATENTAMENTE
Juan Sánchez
NITO
ACTOR CÓMICO